
Una aventura exigente que combina un mountain bike avanzado cruzando ríos y ascendiendo cuestas con un ascenso a una cueva de yeso cuya entrada está en una pared vertical a la que se accede escalando.
Dentro de ella se pueden recorrer las distintas salas y ver las caprichosas formas que se generan por la acción del agua en el yeso.
La actividad dura medio día y requiere buen estado físico.
Actividades sujetas a cupos limitados y condiciones climáticas.
